miércoles, 21 de abril de 2010

TODO LO QUE DEBES SABER SOBRE EL CHAMPIÑON







Champiñón, el hongo más popular



Comestible y de color blanco, este apreciado vegetal procede de China y Japón, donde se cultiva desde hace casi 800 años. En Europa se calculan unos 300 años de labranza del champiñón, con técnicas muy atrasadas, que provocaban poca cosecha y, por tanto, precios muy elevados. Su excelente sabor y el aroma que desprenden hacen de ellos un ingrediente imprescindible en tus platos.

Existen pruebas de que los hongos (setas, níscalos, champiñones...) han formado parte de nuestra historia desde los tiempos de los egipcios, que los consideraban fuente de inmortalidad. A partir de este momento, se les atribuyeron propiedades afrodisíacas y se convirtieron en un manjar exclusivo de las más altas clases sociales hasta llegar a ser objetos de culto a los que distintas civilizaciones encomendaban tareas de sanación de enfermos o recuperación de objetos perdidos, entre otras.


Diferentes variedades
Podemos encontrar dos tipos de champiñones:

Los silvestres: se localizan en el campo y, especialmente, en lugares donde la materia orgánica sea muy abundante. Su color es blanco y pueden presentar escamas en la parte del sombrero.
Los cultivados: se reconocen por su sombrero, que contiene escamas de un color pardo. Actualmente, las innovaciones sufridas en las plantas champiñoneras han hecho realidad una producción en serie que posibilita su acceso a todos los públicos, a un módico precio.


Cargados de propiedades saludables

El champiñón es un alimento de escaso nivel calórico, elevado valor nutricional y rico en agua; de ahí que sea recomendado incluirlo en las dietas de todas las personas.

Contiene un gran número de vitaminas, minerales, proteínas y aminoácidos que proporcionan a nuestro organismo los nutrientes necesarios para un correcto rendimiento que, incrementado por las escasas calorías que presenta, es la mejor elección para elaborar unos platos llenos de energía y sabor. Además, su componente de fibra ayuda a regular el tránsito intestinal.

Cómo comprarlos y conservarlos?
Los champiñones los podemos adquirir al peso o envasados. De la primera manera es más sencillo darnos cuenta de si el producto está realmente fresco; tan sólo hemos de comprobar que el pie no se separa fácilmente de la cabeza y ésa será nuestra garantía de calidad.

Para lavarlos, lo haremos de una manera rápida, ya que si cogen mucha agua tienden a esponjarse y eso provoca su endurecimiento. Cuando los hayamos cortado, para evitar que se oscurezcan, se recomienda rociarlos con un chorrito de zumo de limón. Para su perfecta conservación, deberemos mantenerlos en la nevera y envueltos en papel de periódico.

Versatilidad en la cocina
Podemos emplear los champiñones para multitud de usos en la cocina, desde aperitivos y entrantes hasta plato principal o guarnición de carnes, pescados o verduras.

Lo más indicado es consumirlos frescos, ya que así se pierden menos propiedades; una excelente opción es incluirlos en una refrescante ensalada.

consejos a la hora de comprara champiñones:

Por regla general, debemos tener en cuenta que estén:

Enteras, con aspecto fresco, sin heridas ni golpes.
Sanas, limpias en seco.
Exentas de humedad, sin daños de las heladas y libres de olores extraños.


Cómo limpiar los champiñones

No hay nada peor que encontrarse en el plato unos champiñones con residuos de tierra. Hay que limpiarlos a conciencia pero sin por ello estropear su sabor.

Sigue estos consejos para conseguir unos champiñones limpios y sabrosos.


1. AGUA
Los champiñones están acostumbrados a la lluvia. Por lo tanto el agua no les hace daño. Puedes sujetarlos debajo del chorro del grifo y limpiarlos suavemente.

2. CEPILLO
Se venden cepillos especiales para limpiar champiñones que tienen pequeñas púas de plástico. Con pequeños movimientos circulares se puede eliminar bastante tierra con este sistema, aunque aún así conviene usar el agua.

3. SECAR
Si ves que se han quedado demasiado húmedos, colócalos encima de una toalla limpia o un papel absorbente y déjalos secar al aire al menos una hora. Verás que pronto van perdiendo humedad hasta conseguir la consistencia que buscas.


PUBLICACION DEDICADA A MI ETERNA Y BUENA AMIGA PROVIMAR OLAIZOLA ESPERO LA APROVECHES.

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